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18 mar. 2016

Venezuela 2016

Un país lo hace su gente, hoy se puede decir con toda seguridad que Venezuela se reduce a todas las semanas estar despidiendo a un amigo o familiar que también se pone el traje de inmigrante, o como he escuchado últimamente ser un "ciudadano del mundo" todo mientras nos tomamos unas cervezas y hablamos del único tema para conversar que como la inflación nos pega en lo mas profundo de nuestros bolsillos, cuanto cuesta cada cosa, si alguien consiguió Harina Pan y como lo hizo, que amigos hay que tener para poder conseguir alimentos, cuanto cobran los gestores por documentos que todos sabemos son gratis y fáciles de hacer, nos limitamos a conversar de nuestras tragedias con nuestro mayor atributo que es el humor, en alguna parte de nuestro ADN escribieron que debemos por obligación reírnos de nuestras miserias porque de algún modo inexplicable estas se nos harán menos pesadas.
Mientras tanto sigo pensando que no hay solución real para nuestro problema y me mantengo reuniendo el valor y el coraje para yo también irme y que dentro de un futuro próximo mis amigos me inviten a un almuerzo de despedida. 

20 ene. 2016

Felicidad efímera.

Mientras escuchaba High Hopes de Kodaline recordé el sueño que tuve anoche, soñé que el crush que tengo desde hace rato y yo estábamos juntos, que era realmente amor eso que teníamos, que era paz y tranquilidad, me imagino que mientras soñaba tenia una sonrisa gigante en mi cara, recuerdo del sueño el tomarle la mano en la calle y mientras lo hacia ella me devolvía el apretón de manos, soñé que me sonreía y me hacia feliz verla así, soñé que no importaba el mundo solo nosotros, solo importaba el estar juntos, sin presión, solo nosotros.

Es interesante el hecho de que te vas a dormir y no tienes ni idea cuanto dura el sueño, no recuerdas como comienza o como termina, no sabes que significa o porque viene, pero si despiertas con la certeza de lo sentido, el sueño se vive!

Yo desperté feliz, obviamente una felicidad efímera en extremo efímera.






9 nov. 2015

Uno de cincuenta y seis.

Él ya estaba terminando su día, solo faltaba por llegar a su casa, echarse un baño de agua fría y preparar la ensalada cesar para cenar y poder darle al cuerpo el descanso que se merece durmiendo, el hilo musical de los vagones del metro lo tenía un poco molesto y solo pensaba en tomar algo de agua, comer y dormir; las puertas del vagón se abren y es el primero en salir, muy poca gente se baja en la estación, él recorre el corto pasillo donde al final del mismo están las escaleras que lo llevaran al primer piso de la estación del metro, sube las solitarias escaleras y recorre otro largo pasillo que a medida que lo recorre empieza a conseguirse un poco mas de personas que lo caminan a un ritmo mas lento que él, llega a los torniquetes y pasa rápidamente y fija dirección hacia las escaleras que una vez terminadas lo colocaran a tan solo dos cuadras del edificio donde vive, sube como siempre por las escaleras de los ya contados muchas veces cincuenta y seis escalones, tratando de demostrar que su condición física está por encima de las personas que suben con él las mismas escaleras, el momento es ideal para pasar rápidamente al hombre que esta por delante de él vestido con traje gris y en la mano un maletín de un falso cuero donde seguramente lleva una pesada laptop y al que se le nota que con cada escalón que pisa piensa que la meta esta muy lejos de cumplirse, como era de esperarse sucedió tal cual él lo pensó, paso muy rápido por su lado, sus zapatos junto con el resto de su ropa deportiva le dieron la confianza necesaria de subir casi corriendo los primeros diez escalones y poder exhibir a un completo extraño que está en muchísimo mejor momento que su anónimo rival, él mantuvo el ritmo diez escalones más cuando aparece su nuevo rival, una señora con obvio sobre peso vestida de forma muy humilde y con unas zapatillas que demuestra que las usa mucho por el evidente desgaste en la suela, llevaba consigo una bolsa que daba la impresión que su poco volumen no representaba el verdadero peso, él al verla no le dan nada de ganas de competir con ella, por lo tanto disminuye el paso y baja la velocidad, así demuestra a su nuevo adversario lo buena persona que puede llegar a ser al momento de no dar una lucha ante un rival que no esta a su altura, así que del paso rápido baja a un paso muy suave y la ve a ella por primera vez a unos calculados mentalmente 16 escalones de distancia, cabello negro largo que si no fuese por su cola de caballo llegaría fácilmente a la parte alta de su moldeada cadera, la camisa blanca y de solo dos finas tiras que la unen a la parte frontal de la misma hace que él piense inmediatamente en que debe de llevar un escote pero no le da nada de tiempo imaginarse como puede ser ya que baja la mirada a su trasero, moldeado como si se tratase de los que ve todas las mañanas cuando pasa el tiempo viendo las cuentas de modelos de bikini en instagram, jean negro muy pegado al cuerpo y en el bolsillo izquierdo unos cuantos billetes a punto de caerse por el movimiento de subir tantas escaleras, ya no la ve a ella como una rival mas, ya no quiere demostrar que puede subir mas escalones que nadie, ya la competencia se convierte en intriga, Ella no se entera lo que esta sucediendo siete escalones detrás, solo quiere terminar de subir y respirar un poco de aire fresco el viaje de solo tres estaciones del metro la dejo acalorada y de mal humor ve dentro de su cartera que esta colgada en su hombro derecho en busca de su celular y lee el mensaje de la amiga con la que se iba a reunir en aproximadamente cuatro minutos donde dice que no va llegar a tiempo y que si la puede esperar máximo una hora, la frustración que siempre siente cuando le toca esperar llega antes de terminar de leer el mensaje y piensa que lo mejor es ir aquel café donde hace unas semanas compró una Pepsi antes de ir regreso a su casa y en el que pensó que podría ser un buen sitio para pasar el rato. Ahora a tan solo cuatro escalones y manteniendo el ritmo que ella lleva, él piensa que la mejor excusa para hablarle es advertirle de los billetes de su bolsillo trasero que están a punto de caerse y podría ser el primer paso para intentar entablar una conversación, cuando nota que ella al sacar su celular de su cartera lo revisa por unos pocos segundos y ve como sus hombros hacen el típico movimiento de soltar el peso luego de un respiro profundo la ve guardar el celular nuevamente en su cartera y ambos al mismo tiempo levantan la vista para ver que solo falta  menos de la mitad de los escalones por recorrer, ella siente la presencia de una persona que le sigue los pasos, oye su respiración y le llega el olor de un hombre y le trae a la mente cierta sensación de armonía, piensa en el tipo de persona que puede tener a poca distancia que sin verlo le da confianza, él a solo dos escalones de ella se dice que lo mas prudente es que mantenga la distancia y no se acerque tanto porque luego tendrá que pasarla y quiere seguir admirando el movimiento de su cabello que va en sentido opuesto al de sus caderas de esta forma tendrá tiempo de pensar en exactamente las palabras que va a pronunciar al momento de hacer contacto con ella y decirle sobre los billetes, ella evita pensar en el hombre que esta muy cerca ya que siempre esa actitud la ha considerado paranoica y busca elegir de una vez que va a tomar al llegar al café y si es prudente que lo acompañe con algún dulce puesto que ya después del almuerzo se comió un pequeño trozo de pie de limón que le regalaron en su oficina; «hola, disculpa se te pueden caer los billetes del bolsillo» —pensó en decirle— «los billetes podrían caerse, guárdalos bien» — «¡flaca, esos billetes se te van a salir!» —iba pensando pero a él ninguna le parecía una buena frase para decirle a ella solo estaba convencido que cualquiera que saliera en ese momento debía hacerlo con una sonrisa, ella se decidió en que un simple mocaccino solo sin nada para acompañar seria lo que pediría al llegar al café, ve la sombra del hombre que nuevamente a cuatro escalones de distancia se iba fundiendo con la suya mientras se pregunta desde hace cuanto tiempo estaba sonriendo sin razón alguna y para evitar sentirse tonta buscó disimularlo lo máximo posible concluyendo que mientras menos escalones quedan mas cansada se va sintiendo y nuevamente busca no pensar en él, la ansiedad que experimenta cuando nota que solo faltan menos de seis escalones es grande por lo que sin darse cuenta él sube de dos en dos los escalones y se coloca justo a su lado, ella siente que él se sitúa justo a su lado y se asusta al mismo tiempo que se alegra, frunce el ceño y no entiende lo que pasa, él por primera vez en el trayecto abre la boca y respira por ella, busca las palabras para decirle algo pero no salen, ella voltea su mirada hacia la izquierda de forma brusca, él busca mirarla y trata en lo máximo posible no verse cansado al momento que voltea a su derecha, ella lo ve, él la ve, y su primera mirada es eterna, hay un tornado de emociones mezcladas con emociones en un solo segundo, inseguridad, calor, inquietud, entusiasmo, cansancio, alegría, bienestar, seguridad, sosiego, y finalmente estabilidad.

Él no habla, ella solo lo mira, cada uno intenta seguir caminando, los dos se dan cuenta que la inercia va hacer que se caigan puesto que notaron que ambos se detuvieron súbitamente, los dos caminan al mismo ritmo ahora, la velocidad de su respiración esta a la par del tiempo en que sus pupilas se dilatan, ambos terminan de cruzar miradas y ese segundo que tardó dos eternidades completas llega a su fin, ambos reconocen que deben hacer algo, decir algo, pero solo les queda dar un paso para poder dar otro, solo dos escalones para llegar, él recordó que había practicado decir algo, pero solo sonríe, ella estaba por completo bloqueada pero cuando su mirada instintivamente se enfoca en sus labios al mismo tiempo que estos empiezan una sonrisa lo que la hace pensar que solo queda un escalón y su cuerpo por si solo toma un respiro hondo y la exhalación se hace sonora.
   — ho…hola — dijo él, ignorando la vergüenza del tartamudeo.
   — ¡Hola! — respondió ella devolviendo la sonrisa.

Dieron un último paso y ambos respiraron un segundo aire.


9 sept. 2015

We accept the love we think we deserve

Tengo tantas cosas en la mente, que estoy a punto de hacer las cosas con el corazón, sin filtro, sin orden, sin pensar en las consecuencias, mejor dicho pensando en LAS consecuencias mas no pensando en cuales serán, para explicarme mejor seria decir sabiendo que habrán consecuencias y muchas, pero no cuales o como serán.

La cosa es así, hay una mujer (no siempre la hay) que obviamente es casada (claro, debe serlo porque de lo contrario el drama estaría ausente), ya va déjenme cambiar el "casada" por un "felizmente casada" que simplemente me vuelve loco, pero de esas locuras que se pueden disimular, de aquellas que se llevan por dentro, que se pueden ocultar en una sonrisa boba sin sentido, el simple hecho de tocar a esta mujer me electriza el cuerpo, permitan me explicarlo mejor: El roce de mis dedos en su piel genera una pequeña descarga eléctrica en mi cuerpo que empieza obviamente en mis dedos, sube por el antebrazo haciendo que los bellos se tensen, sigue por el hombro y ahí se esparce por el resto del cuerpo, haciendo que se cree una sensación de estabilidad, de armonía, de seguridad; sentimientos completamente efímeros porque duran exactamente el tiempo que dura el contacto físico, que es de dos segundos máximos.

Esta mujer tiene la propiedad de ser todo lo que yo quiero tener en una mujer, en otras palabras esta mujer es mi "SurferGirl", tiene cualidades de antaño cosas que mujeres actualmente no tiene, estar con ella es como viajar en el tiempo en donde tanto hombres como mujeres consideraban que lo mas importante del ser humano es el honor, son sus valores, es su palabra. Es una persona juguetona y divertida, te hace creer que mañana no vas a una oficina a trabajar sino que vas otra vez a primer grado del colegio donde la única preocupación es pasarla bien y ser feliz, estar con ella es como estar de vacaciones, en lo único que puedes pensar es en como hacer para ser un poco mas feliz. Adicional es una MUJER en todo el sentido de la palabra, simplemente por el hecho que no espera nada, solo hace las cosas, es optimista ante las adversidades, es alegre cuando tu no lo estas, es preocupada y servicial, es interesada en saber las cosas de los demás, te pregunta sobre ti y realmente escucha la respuesta, brinda alegría solo con su presencia.

Lo mas seguro es que la este idealizando, que la este colocando en un lugar muy alto, pero es lo que realmente pienso sobre ella, y la verdad quedo corto con la descripción. Estoy seguro que las demás personas no la ven así como yo lo hago, pero también es cierto que las demás personas no sienten que el mundo es una utopía cuando la ven.

Esta mujer esta felizmente casada, esta mujer no es mía, cuando la conocí ya estaba ocupada, y no me atrevo de cambiar mi situación, soy de los que piensan que una flor se ve mucho mas bella en el sitio donde creció que cortada y entregada junto a otras en un ramo floral que se regala a una mujer en alguna ocasión especial. No me atrevo en hacerle ver que en secreto la amo pero un amor que desde el principio sabia que no era para mi.

Empece a escribir esto diciendo que iba hacer algo impulsivo y termino pensando que es mejor aguantar un tiempo mas donde reprima lo que siento y viendo como el amor de mi vida es feliz con el amor de su vida.

Me he vuelto un experto en alejarme, en separarme de lo que quiero para no molestar al otro, soy un vendedor de egoísmo que no usa el producto, pienso en el otro por delante de mi, cada día se hace mas presente la frase "We accept the love we think we deserve"

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